Wednesday, January 19, 2005

La mediación y la intermediación en el turismo

Encuentro en la revista de la Universidad de La Laguna, Canarias, España, "Pasos" (www.pasosonline.org) un trabajo de los economistas Eduardo Parra, Mercedes Melchior y Angel Ramos titulado "Análisis e impacto de los touroperadores y las agencias de viaje en el transporte turístico: nuevas tendencias en Canarias" (Vol. 1, nº 2, pp. 217 - 229, 2003
estas curiosas afirmaciones:

"La mediación en los procesos de venta de cualquier producto turístico se conceptúa como la intermediación turística y está constituida principalmente por los Agentes Mayoristas (Tour operadores) y Agentes Minoristas (Agencias de Viajes en la designación común). Estas empesas se dedican profesionalmente al ajercicio de actividades de mediación y organización de servicios turísticos, pudiendo utilizar para ello medios propios. Junto a esta función tradicional surgen otro tipo de distribución como es el caso de los denominados "supermercados de distribución vacacional" que ofertan seguros de viaje, oficinas postales, cambio de moneda, reservas online, etc. Finalmente, los métodos de marketing directo están creciendo en popularidad en la industria turística, la cual considera estas nuevas tendencias como una posible oportunidad (Thompson Learning, 2002; Page, 1999; Pender, 1999)
La elección de un determinado canal de distribución turístico es un proceso complejo y difícil, para cuya selección se pueden utilizar distintos métodos analíticos (Renshaw, 1997). Es importante tener en cuenta que el establecimiento de una red de relaciones a lo largo del canal tiene en el caso del producto turístico unas connotaciones singulares, al compartir de forma diferente el riesgo financiero con el proveedor debido a la no existencia de stocks de mercancías (Parra, 2002; Renshaw, 1997)

¿Habrá pasado un trabajo en el que se hacen tan pedestres afirmaciones el proceso de evaluación conocido como doble ciego? Con toda seguridad. ¿Quienes habrán sido los tres evaluadores? No lo sabremos pero no nos equivocaremos si decimos que los tres serán primus inter pares de los tres autores del texto evaluado. La endogamia es la lepra de las comunidades científicas para la que no parece haber remedio en el futuro previsible. La única forma de ir poniendo remedio al mal no es otro que someter estos textos pseudocientíficos a la crítica sistemática sin dejar títere con cabeza. El vehículo de la crítica no pueden ser las revistas convencionales. Pero hoy hay un vehículo cada vez más consolidado: Internet. Podríamos vaticinar que en el plazo de una o dos décadas, la crítica no infectada habrá eliminado de la circulación los trabajos que paradójicamente no ha conseguido eliminar la evaluación por el método supuestamente infalible llamado doble ciego.